Nuestro gran viaje a la Noruega de los Fiordos. Consejos útiles

Noruega se convirtió sin duda en nuestro viaje más especial hasta el momento. Fue además el impulso definitivo a nuestra gran locura, a nuestro gran sueño no realizado. El punto de inflexión que nos hizo liarnos la manta a la cabeza y comprarnos nuestra camper van.

Hacía muchos años que teníamos ese sueño pero siempre encontrábamos razones para no cumplirlo, tenemos a Far (nuestro añorado labrador), es mucho dinero, un poco más adelante, ahora no es el momento, razones para soñar y miedos para no cumplirlo.

Sin embargo, avatares del destino, ese verano Noruega se cruzó en nuestro camino. En febrero de ese año, la mala suerte esquiando hizo que mi rodilla hiciera crak. Rotura de menisco y cruzado, entorsis de ligamentos, derrame tibial, puff!! ninguna lesión así hasta ese momento. Así que la lógica y varios meses de recuperación aconsejaban un verano tranquilo, incluso un verano sin gran viaje. Pero ya sabéis que esto se lleva en la sangre y según se acercaba el verano la ilusión volvía a aflorar.

Noruega es un gran país para el autocaravanismo. Un país espectacular por los cuatro sentidos. Paisajes inmensos, verde por las orillas de su grandes fiordos, altas montañas que reciben al visitante y al montañero, glaciares de otra época. Nórdicos con fama de fríos que siempre te reciben con una sonrisa y kilómetros y kilómetros para recorrer.

Pero nosotros aún no teníamos nuestra camper y nunca un crucero pasa por nuestra cabeza así que, ¿es posible recorrer Noruega si no es con la casa a cuestas? Decidimos averiguarlo y comenzó el periodo de lectura, la inmersión en cientos de relatos en la web, los cálculos de viabilidad y la certeza de un gran viaje.

En los próximos post os explicaremos nuestra ruta. Basada únicamente en recorrer los Fiordos Noruegos, tocar los puntos turísticos que más nos atraían y en recorrer pequeñas rutas de montaña casi siempre en poca compañía. Todas nuestras pernoctas fueron en camping, en idílicas cabañas de madera de precio irrisorio si comparamos la calidad de las mismas y su ubicación con cualquiera de los camping de nuestro territorio. Sí, parece que Noruega es un destino carísimo y sin embargo en un viaje de 21 días por todos su fiordos echamos abajo esta teoría consumiendo lo que queríamos y durmiendo como ángeles.

Antes de dar paso a nuestro relato, ¿qué tal nuestros pequeños consejos a tener en cuenta?. Esperamos que os sean de utilidad pero si nos dejamos algo en el tintero o te surgen otras dudas, por favor, compártelo con nosotros en los comentarios, otros viajeros nos lo agradecerán.

Documentación necesaria:

Documento nacional de identidad: Noruega forma parte de la zona Schengen, por lo que no es necesaria ninguna documentación especial excepto nuestro propio documento nacional de identidad. También es válido el pasaporte por lo que si lo tenemos en vigor podemos hacer uso de él. Sólo por ser estrictos y correctos debemos detallar que las islas Salvard no forman parte de la zona Schegen, por lo que si en nuestro viaje queremos visitarlas entonces sí debemos llevar el pasaporte en regla.

Tarjeta Sanitaria Europea: Al igual que en el resto de la Comunidad Económica Europea es válida en caso de necesidad de asistencia sanitaria y debemos llevarla en vigor. Tiene una validez de 2 años y se solicita de a través de Internet en el siguiente enlace.

Moneda: La divisa oficial del país es el kroner o corona noruega (NOK) y su cambio es variable. Es posible cambiar desde casa en casi cualquier banco y la única restricción es no superar la cifra de 25.000 NOKs. El cambio habitual ronda 1€ = 9,5 – 10 NOKs

Las carreteras y los viajes

Llegar hasta Noruega no tiene ningún misterio, pero sí muchas opciones. Desde el avión con 16 aeropuertos en diferentes localidades, el ferry que te puede trasladar también desde diferentes países, e incluso el tren, con opciones como el interrail o el eurailpass. Nosotros viajamos con nuestro vehículo desde casa y hasta coger el ferry en Dinamarca, concretamente desde Hirtshals a Kristiansand. Viajamos los 4 pasajeros más coche de grandes dimensiones con la naviera Color Line por 236€. Tanto la duración de la ida como la vuelta en apenas 3h y 15 minutos de un ferry puntual y cómodo.

Las carreteras noruegas son correctas, no existen las autopistas como las conocemos sino que se trata de autopistas automáticas en las que lectores de matrícula puestos en la propia carretera son los que identifican nuestro vehículo. Para abonar las autopistas noruegas hay tres opciones;

1.- Registrar la tarjeta de crédito aquí.

2.- Comprar crédito sobre el que descuentan el paso de autopistas en la misma web.

3.- Esperar a que te envíen el importe correspondiente directamente a casa.

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Nosotros utilizamos esta última opción, una vez en casa, tres o cuatro meses después nos llegó una carta con el importe desglosado de cada uno de los pasos y lo abonamos vía transferencia bancaria sin ningún problema.

Además de estas autopistas existen también las denominadas carreteras turísticas nacionales, ojo! No están abiertas todo el año debido a la climatología, por lo que dependiendo del momento de tu viaje deberás tenerlo en cuenta. En nuestro recorrido por los fiordos noruegos usamos estas rutas por encima de otras y son altamente recomendables.

Es importante tener en cuenta que deberemos llevar los faros encendidos en todo momento, de día o de noche, al amanecer o al anochecer. En Noruega es obligatorio llevarlos siempre encendidos, fomenta la seguridad y mejora la visibilidad.

Además de las carreteras convencionales tenemos que tener en cuenta que en muchas ocasiones tendremos que tomar pequeños ferrys para cruzar de un lado a otro, interpretados como puentes que unen diferentes poblaciones y con los que ahorramos el tiempo de una larga y kilométrica vuelta si queremos evitarlos. No son muy caros (excepto el que cruza el fiordo de Geiranger) pero son muchos por los que una parte del presupuesto toca destinarla a este apartado. No obstante algunos de ellos también los tomamos con carácter turístico pues el recorrido forma parte de la belleza de las montañas y fiordos noruegos.

Una última característica de las carreteras noruegas y que más nos sorprendió es que debido a su orografía cruzaremos también un número alto de túneles. Éstos serán en muchas ocasiones muy largos incluyendo el túnel de carretera más largo del mundo, el tunel de Laerdal, de 24,5Kms. En el proyecto de construcción de este túnel participaron un grupo de psicólogos para crear en su interior 3 zonas en las que la iluminación, como si de la salida al exterior se tratara, redujera la aparición de angustia asociada a la claustrofobia. Nosotros lo cruzamos dos veces y pensábamos en estas zonas (cada una de un color) estar dentro de un glaciar.

Aduanas: No existe aduana en la que entregar documentación o pasar un registro, pero sí existe la declaración de aduanas. Es decir, ciertos productos están limitados tanto en importación como exportación y por lo tanto en caso de sobrepasarlos tendremos que declararlos.

Restauración: La gastronomía noruega está basado en sus propias materias primas por lo que encontraremos en abundancia productos de caza y pescado. Además son grandes cultivadores de frutas y verduras. A la población noruega le gusta comer sano y al aire libre y eso se nota en sus supermercados donde la mayor parte de la comida preparada que nos encontramos son ensaladas, zumos, sándwiches y macedonias.

Gasolina: Hay abundantes gasolineras en cualquiera de las carreteras que recorreremos. Siempre repostamos en torno a 1,40 – 1,50€ así que aún siendo bastante más cara no es un disparate. Más barata en el sur del país y encareciéndose a medida que subimos hacia el norte.

Pernoctas: Dado que este viaje lo hicimos en coche dormimos siempre en camping. Dentro de ellos se puede dormir en tienda, furgo o autocaravana y en cabañas de madera. Dentro de esta opción que fue la que nosotros usamos varían los precios en función principalmente de si tienen o no baño. En algunos camping todas las cabañas eran iguales con la única diferencia del número de habitaciones y sin embargo en otros variaban las habitaciones y el equipamiento. Detallaremos aquellas que nosotros usamos y el precio, desde 40€ con vistas al glaciar Bricksdal hasta los cerca de 100€ en la región de Stavanger para subir al famoso púlpito o Preikestolen.

Noruega es además un país que permite la pernocta libre, tan sólo obligatorio cumplir una pequeña norma, no hacerlo en ningún terreno que esté vallado (menos en invierno que dichos terrenos no están sembrados y también pueden usarse) y pernoctar a al menos 150m de una vivienda o cabaña habitada. Esta norma se llama derecho a vagar libremente, puedes consultar todas sus características aquí.

Comunicaciones: En todos los campings había wifi, de mayor o menor ancho de banda pero suficiente para comunicarse con la familia. Sin embargo también en muchos locales era posible conectarse gratuitamente, todas las bibliotecas, muchas cafeterías, restaurantes y como no en todas las oficinas de turismo.

Idiomas: Es evidente que la lengua oficial es el noruego pero toda la población habla inglés fluido. Y decimos toda la población con conciencia. Desde el operario de obras en carretera que nos indicaba porqué estaba cortado el paso hasta la cajera del supermercado o el empleado del banco. Una grata sorpresa y mucha envidia de una educación así.

Con estos pequeños preparativos damos paso a nuestro recorrido por Noruega, intenso, tranquilo y pacífico, solitario al recorrer sus kilómetros de carreteras con apenas viviendas, pero magnífico de principio a fin. Si nos hemos dejado algo importante, no te olvides decírnoslo para que otros viajeros como nosotros puedan también tenerlo en cuenta.

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1.- Subir al Preikestolen en Noruega

2.-Fiordo Bygland y cascadas Langfoss y Latefossen

Silvia:

View Comments (2)

  • Buah!! Qué ganitas de conocer Noruega!! Pendiente estoy de vuestros post. A ver si algún año llega.

    Un abrazo familia!!

    • estoy segura que llegará, los viajeros incansables llegan a todas partes, el único problema es que son demasiados destinos para nuestro tiempo libre y vamos tachando poco a poco, jeje.

      Espero con la llegada de las vacaciones escolares que esta serie de post de Noruega no paren. A ver si lo consigo!!

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